Imágenes y quiero viajar,
No;
Deseo escribir las batallas de los gatos y las moscas,
Imprimir vestigios en las hojas verdes cagadas por las palomas,
Y no quiero nada, y al final ruido,
Y al ruido final,
Y nada quiero,
Y sólo quiero ver la planta para verla y seguirla viendo.
Timbran celulares,
Objeto;
Sí,
Argumento que las mariposas son fáciles en la ducha,
Anhelo pasiones con las yeguas de montaña,
Y no quiero saber los dígitos en la pizarra,
La palabra en las voces mudas de los mudos sin voz,
Y solo quiero estar,
Y loco y tonto,
Y soy el aire de las mañanas en las tardes de las noches,
Y quisiera dibujar muchas veces una letra en este muchas veces un poema.
Hace tantos días sin comer y no tengo hambre,
Y sigo sin seguir a los seguidores de un seguido,
Y persigo los pedos estéticos de mujeres sin maquillar,
De muchachos sin erecciones,
De zánganos indemnes,
Y escribo en el lomo peludo de un peludo toro,
Una vaca tiesa,
Dos chifles con mostaza,
Y tres o cinco papas sin mantequilla
Por el camino,
Sí,
En un camino caminado,
Sobre mis huellas en otras huellas
y sobre las huellas de bárbaras huellas:
Donde quizá mataron los asesinos,
Donde quizás están los cadáveres perdidos,
Los niños sin papá,
Los padres sin mamá;
Donde talvez se hallen las huellas de Cristo
Y la lágrima universal de los profetas heridos;
Donde tal vez combatieron los ejércitos de las pelusas
Con las travesuras de enanos pervertidos,
Donde las arengas de dioses sin resolver
Arengan el fatal destino de los pollos,
Donde la metafísica se adueñe de la matemática
Y los curas ya no pequen con el pensamiento sino con la palabra,
Y
Ojalá Dios quiera encontremos su diestra en la diestra de una huella sin vestigio.
¡Han muerto!
Las hormigas han fallecido y estoy decido en decirlo,
No tengo porqué saber el sabido final de finales,
El suceso extraño de cosas extrañas
Sobre una sábanas limpias en la suciedad,
En manjares dulcísimos de la amarga soledad,
En cómicas caricias en la cara de la fealdad,
En los juicios sucios de cochinos hombres,
Sobre la mácula negra en la mancha blanca,
Y tintas y tintas,
Y loros y búhos.
Y yo que me permito ser el viento,
Que me proclamo ser el aire que la sorda respira,
Que ignoro ser todo en las totalidades de la simpleza,
Que me califico como el aire que respiran las hormigas,
Así soy yo, pues tengo años añejos en esta tierra,
Y locamente,
Y tercamente
Escribo poemas en el verso del tiempo cuando realmente no es el tiempo,
Y sigo siendo lo que soy porque así lo quiso mi madre
Que me lavó los dientes.
Entonces me pregunté si de verdad tenía muelas;
Y no argumenté que me parieran con sangre
Y con las ganas apreciables de dejar huellas en el olvido.
Gemax-Piura-miércoles
28/08/08
domingo, 15 de febrero de 2009
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