domingo, 31 de mayo de 2009

EN TU TUMBA

(A mi Abuelito)

He caminado tanto tiempo para llegar a tu tumba
Descolorida por la lluvia,
Por el calor;
Y tú ahí llorando y escribiendo los poemas
Que algún día soñaste.

He caminado sobre las montañas de tu recuerdo
Para verte en el silencio de tu alcoba,
He llorado ese día de nuestro encuentro
Para contar historias
Y reír por el suave torbellino de tu sabiduría.

He caminado en la figura de tu juventud
Mientras fuiste feliz en la primavera de mi vejez;
Has llorado por correr antes que nosotros,
Y te has perdido entre el follaje del delirio.

Yo sigo caminando hasta que pueda correr.

EL DIA EN QUE DE NUEVO LA VI

Yo soy ese hombre que nunca te saluda
Tú eres la mujer que mueve las caderas.

Ayer soñé despierto
Cuando mis besos besaron tu piel
Y tus labios caminaron en mi pecho.
Es posible el martirio de mi pena alegre
Y es probable que sueñes con colores
Y con la mañana en que otra vez te besaré.

Tú eres la mujer que llora cuado ríe.
Soy el que te mira cuando nadie te ve.

Domingo es el día en que yo miré su alma.
Martes es la noche en que ella cogió mi voz.

Ayer soñé despierto
Cuando sus manos fueros mis manos
Y mis labios se perdieron en su lengua.
El amor ya no es posible si no canta una golondrina
Y ya no es sabroso besarla cuando no quiere verme.

Martes fue el día tal.
Domingo es el día en que nos perdimos.

LUEGO DE QUE ME OLVIDES

(A Sui Generis)

Luego de que me olvides tendré mi pecho fallecido,
Un cigarro en los huesos de tus besos,
Y un libro morirá de pena
Imaginando que algún día volverás.

Escucho las palabras que piensas,
Ventanas muy abiertas,
Labios agitados,
Una flor narrando mi pasado,
Una mirada que me aplaude,
Tu fantasma dibujado en mi pared.

Luego de que me olvides recordarás
Que mis versos están sellados en tu cuerpo,
Tratarás de borrarlos con la sangre de un puñal,
Tratarás de fingir que no los gozas,
Tratarás de querer no quererme una y otra vez
Porque tu piel olvidada es un poema que escribí
Cuando nos regalamos la virginidad.

viernes, 8 de mayo de 2009

LLAMÉ LO PERDIDO

I
Llamé cuando sentí que tomaría un café,
Intenté saber que no saldría del baño
Con mis nalgas de barro,
Y supuse que mañana es mañana
Porque los lunes son domingos
Entre los algarrobos,
Entre los sapotes,
En las pezuñas sin pezuñas,
Porque notamos un cuento en la flema de dos mendigos.

Llamé desde el tiempo de mi mente,
O hasta el ancho de mi largo;
Intenté saber que no saldría del cuatro
Con mis pupilas de tres,
Y supuse que ayer no es ayer
Porque los sábados son baratos
Entre las mandarinas,
Entre las lechugas,
En las medias medidas
Por los curas que hicieron el amor en una Biblia.

Llamé con los ojos que miraron,
Seduje a la papaya en la puerta del limón,
O regresé para ver lo que más allá retrocedía;
Intenté saber que no saldría del verso
Con mi vista métrica,
Y supuse que la vida no es vida
Porque muere la rata
Entre un queso,
Entre mi sucio,
En la saliva que se perdió cuando lo perdido se perdió.


II
Soñé con la hostia que mi abuelo recibió,
Intenté besar el labio de una hembra malparida,
Y recordé el recuerdo que tenía mi nieto,
Mi pecho de galleta,
Y así se perdió
Lo que jamás,
Lo que yo nunca supe,
Lo que yo supe que jamás
Se perdería.

13/02/2008

MARTES 14

Con los párpados caídos en la penumbra
De una sombra celeste,
O sordo en la música de los himnos
Que compone el estrépito,
Mi vida ha llegado a un martes 14
Con las sábanas sucias
Y las medias rotas
Y los trapos distraídos
Por los retumbos del deseo,
Por la pena que siempre acecha,
Por la acechanza solitaria
De cinco soles en un cielo solitario.

Es un martes 14 después de dormir
Bajo el colchón que Dios creó
Cuando anduvo soñando
En otro lunes eterno,
En otro mundo que también ha creado
Porque él mismo abrió mis ventanas
Y sepultó esas ventoleras
Y resbaló en el piso de mi casa
Cuando yo le dije que no me conocía.

En este minuto del martes 14
Voy a jugar con el demonio de mi esperanza
Y venceré al Benigno que hallé en mi espejo,
En mis zapatillas tontas
En el costado que lacera,
Y así le diga que no creo en nada
Seguiré creyendo en su tufo
O me rendiré cuando su pezuña pose en mi pecho
O seré feliz cuando su saliva tenga mil años
Y le diga que ya se ha muerto de viejo.

Pero en esta tarde del martes 14
Pretendí sorber la espuma que brotó
Que floreció
Que nació
Ninguna en la entraña de su dedo,
De un limón falso para la ensalada
De su palabra,
O quizá ya ande por el cementerio hablando
Con mi abuelo
O quizás ya piense morir porque su voz no perecerá
Su huella no borrará
O talvez me encuentre con mi legaña
Pero sé que no hallará el color perfecto que yo poseo
Así me dé la vida eterna o los eternos colores

20/09/2007-Piura

LA MAÑANA

I

Y veía su traición como se ve un pájaro en el aire,
Pero dije que fue mentira su perfidia,
Y ella llegó,
Y gritó en la sala de mi alma
Cuando una mañana pensé
Que atardecía.

El pajarito seguía volando
Entre el follaje de mis susurros.
Ella estaba quieta entre mis brazos.
Yo quería dibujar su aliento chocolate
Cuando una tarde imaginé
Que amanecía.

II

Su palabra silbó en mi lágrima
Justamente en la madrugada de mi olvido.
El otoño cogía de la mano a su invierno herido,
Mientras que el verano hacía el amor con la primavera.

Recuerdo que ella fue otoño con lápiz labial.
Yo....... yo fui el verano frío en una primavera sin sol.